Una gran experiencia, sin duda la de este viaje. Aquí sentada
en el autobús camino de Ankara, mientras la noche nos rodea. A lo lejos se
pueden ver las siluetas de las montañas que me atrapan. Y sin saber por qué
esta situación, esta estampa hace que mi corazón lata más deprisa y sienta algo
parecido al dolor. Dolor que no entiendo, no estoy triste si no todo lo
contrario. Pero supongo que este tipo de pensamientos llegan a mí por algo.
Muchas veces creemos algo, pero nuestro subconsciente nos quiere indicar que
las cosas no siempre son como creemos.